La primera vez es mágica porque te dispones a vivir ese momento con la seguridad de que será perfecto… después viene una ligera decepción porque la realidad nunca iguala a tu imaginación. Pero esta primera vez no me decepcionó, fue perfecta, quizá porque no me había hecho expectativas del momento.

Esta es la crónica de una primera vez: la primera vez que recibí un premio por algo que escribí.

Crónica de una primera vez

En octubre del 2014 una amiga me pasó un link con una convocatoria de un concurso de relatos “Tu historia en el cine“. La mecánica del concurso era muy sencilla: escribir un relato de una historia, real o ficticia, apta para la pantalla grande.

Debo confesar que la idea de ver mi historia en el cine me sedujo desde el principio, pero inmediatamente surgió una voz que me dijo “No, ¿para qué? cuántas probabilidades tienes de ganar?”. Conozco esa voz desde hace muchos años, y casi todas las veces que le hice caso no obtuve nada, así que la mandé callar y puse manos a la obra.

Aprendi, pensé, escribí, borré, escribí y mande la historia antes de que esa voz hablara de nuevo.

Me olvidé del asunto y seguí con mi vida normal, claro que tenía la esperanza de salir ganadora y agradecí al universo por ello, viví como si ya hubiera ganado. Puse en práctica todo lo que aprendí en Pensamiento positivo:

1.- Leí todo lo que encontré en Internet sobre guiones, obligué a mi cerebro a pensar en películas día y noche.  Vi varias películas que tenían relación con mi relato.

2.- Puse manos a la obra: las cosas no pasan solo por desearlas, hay que actuar, así que me puse a escribir.

3.- Disfruté el proceso: no me esforcé, sí trabajé, pero fue como estar de vacaciones porque me la paso muy bien escribiendo.

4.- Agradecí y viví con la buena vibra de la abundancia: me sentía como una ganadora todo el tiempo. Me la pasé muy feliz.

5. Envié mi texto y me olvidé del resultado: hay que saber esperar porque la respuesta no llega de la noche a la mañana, pero ese tiempo de espera lo viví en la felicidad total no desde la angustia.

El 1 de diciembre del 2014 me hablaron para darme la noticia ¡gané el primer lugar!

El 14 de enero fue la entrega de premios en la ciudad de México. Cosa curiosa porque yo le había comentado a mi familia que quería ir al DF por esas fechas. ¡Dos pájaros de un tiro!

En el concurso se recibieron 290 relatos, en el primer filtro quedaron 190. Estos relatos fueron los que mandaron al jurado del concurso, eligieron 30 finalistas y ¡tres relatos ganadores!

1. La tapatía Tania Ruiz con la obra Im.Perfecta (yo) y esto fue lo que dijeron sobre mi texto

“Se trata de una divertida comedia que explora temas importantes sobre la dignidad y autoestima sin perder su tono amable a irreverente, y cuenta con una protagonista entrañable que desafía clichés que abundan en las historias femeninas”

2. Teresa Huerta con Fiable. (Teresa ya tiene libros publicados en su blog está toda la información) “Es una inteligente actualización de un género con una gran tradición, las historias detectivescas, logrando una reinterpretación original y moderna. Su protagonista, una detective femenina, es un personaje por demás memorable.”

3. Obra Insignificantes e Infinitos escrita a cuatro manos por José Fernando Salazar y Juan Pablo Cervantes “Dentro del marco de una “road movie”, esta historia, con toques de comedia y drama, nos cuenta el proceso de descubrimiento mutuo entre un nieto y su abuela que se reencuentran, se reconocen y aprende que tienen mucho en común”

 

¡Tres historias con protagonistas femeninas! el cine mexicano va por buen camino.

La entrega de premios se realizó en un evento sencillo, pero emotivo. Tuvimos oportunidad de convivir con personalidades del cine mexicano como Jorge Aragón, Angél Pulido, Gustavo Moheno y Daniel Martínez ¡es increíble conocer personas apasionadas por las historias!

La historia de Im-Perfecta apenas comienza, es largo el camino a la pantalla grande.

Ahora hay que continuar escribiendo, creo que mi misión en la vida es divertir e inspirar a las personas a través de las historias, yo pondré todo de mi parte y ya veremos que pasa. Cosas buenas supongo.