Escribe amén si amas a… obra de teatro corta

Es increíble como una red social nos ha transformado en tan poco tiempo. Pareciera que no existimos si no tenemos presencia en Facebook, Instagram o la red de moda. Es cierto que Internet es una maravilla, gracias a esto se han presentado mis textos de teatro en lugares a donde nunca hubieran llegado, pero ¿es necesario que estemos al pendiente del teléfono las 24 horas del día? ¿de qué sirve escribir amén o dar me gusta a imágenes religiosas? ¿Realmente alguien cree que con su like cambiará la vida de una persona?

Esta obra de teatro es para burlarse un poco de esta adicción, solo son dos personajes (masculinos, pero si lo necesitas puedes hacer adaptaciones para que sean mujeres) y para la escenografía basta con un escritorio. Es una obra muy corta, perfecta para un trabajo escolar.

Espero que la disfrutes tanto como disfruté escribiendo.

Escribe amén si amas a… obra de teatro corta

DALE LIKE Y ESCRIBE AMÉN

de Tania Ruíz

Oficina de una empresa cualquiera, pequeño escritorio con una computadora. Entran dos empleados, uno de ellos con un celular en la mano. Los dos visten camisa blanca (que en realidad es una túnica) y pantalón que parezca de uniforme.

Personajes:

Pablo: adicto al celular y las publicaciones en Facebook, no le gusta su trabajo y quiere hacerse millonario a como dé lugar.

Pedro: jefe inmediato de Pablo, también es el encargado de cuidar las puertas del cielo.

Pablo y Pedro entran al espacio escénico, Pedro trae un café en la mano, parece que vienen de su hora de comida.

Pablo: (habla mientras escribe algo en el celular) y se enojó porque dice que le pongo más atención al celular que a ella, pero no me importa yo pienso seguir hasta conseguir una buena lana de aquí.

Pedro: ¿pero eso que haces realmente funciona?

Pablo: que sí, mira te explico: pongo la foto de la niña con cáncer y pido likes para que se cure, amén, oraciones por su alma y todas esas pendejadas que ya conoces. Y así publico fotos de ancianos, de personas enfermas… a la gente le encanta eso porque se sienten buenos. Sienten que están ayudando y que siguen el camino de DIOS sin tener que ir a la iglesia. El secreto está en poner “SI AMAS A JESUS, DALE LIKE Y ESCRIBE AMÉN” “EN EL NOMBRE DE DIOS AYUDA A ESTA NIÑA CON TU LIKE” Pues es más fácil poner like que hacer una buena obra. Cuando tengo muchos likes en mi página la vendo y listo.

Pedro: ¿y para qué te compran eso?

Pablo: (se acerca al oído y le explica en secreto, Pedro pone cara de asustado) y así ganan mucho dinero…

Pedro: ¡estás ayudando a que le roben el dinero a miles de personas!

Pedro: ¡no! Yo solo estoy vendiendo una página con muchos likes, leí en algún artículo que esa es una de las cosas que pueden hacer los que me compran las páginas, pero yo no estoy seguro. Así que no pensaré mal de nadie. Solo recibiré mi parte. ¡Ay mira, la niña ya tiene 300 me gusta! Voy a buscar otra imagen de ella, una en la que se vea más enferma…

Pedro: (se da cuenta de que hay público) ¿tienes a toda esa gente esperando?

Pablo: (sin dejar de ver el celular) ahorita los atiendo. ¿Me prestas tu cargador?

Pedro: no lo traje

Pablo: ¡chingada madre! Ya se apagó y no publiqué la nueva foto. Voy con Juan, él siempre tiene un cargador de repuesto en su oficina.

Pedro: No.

Pablo: ¿Cómo que no?

Pedro: Primero te pones a atender a toda esa gente, haz tu trabajo.

Pablo: No mames, ¿qué te cuesta hacerme el paro?

Pedro: No. Atiéndelos o tendré que decirle al jefe lo que está pasando.

Pablo: Pero.. solo voy por el cargador y los atiendo. ¿Qué no eres mi amigo?

Pedro: y por eso te digo que dejes ese celular y atiendas a las personas. Tú novia tiene razón, a lo único que le pones atención es a ese pinche aparato y además lo usas para dañar a otros. No tienes madre (Sale)

Pablo: (Se sienta enojado, deja el celular en la mesa. Voltea con el público, va a llamar al primero, se acuerda de algo y busca en el cajón. Saca un cargador con el cable dañado.)”Deja el celular y atiende a las personas”. Pues lo dejaré, pero solo mientras se carga… espero que no se dañe mi cel, la última vez que usé este cable casi me electrocuto.

Conecta el cable, se apaga la luz, en este momento de oscuridad el actor se quita el pantalón para quedar solamente con la túnica blanca. Después de unos segundos, los suficientes para el cambio de ropa, se prende la luz. Pablo se levanta. Su celular está quemado

Pablo: ¡No! ¡se quemó! Y todo por la culpa de ese.. ¿por qué estoy usando esta túnica?

Pedro: (entra también usando una túnica) Bienvenido, ¿cómo se siente?

Pablo: ¿cómo crees? ¿cómo crees que me siento? ¡de la chingada, cabrón! Mira mi celular, se quemó. Si me hubieras prestado el cargador esto no habría pasado.

Pedro: creo que todavía no está preparado.

Pablo: ¿preparado para qué? ¿y por qué estamos vestidos de esta manera? ¿es una broma? Porque déjame decirte que no es nada buena.

Pedro: ¿recuerda qué intentó conectar su celular?

Pablo: sí

Pedro: ¿recuerda qué pasó después?

Pablo: creo que… como que me acuerdo de… ¡me desmayé! Ahí fue donde me cambiaron de ropa ¿verdad? ¿quién fue?

Pedro: lamento decirle que recibió una descarga eléctrica que le provocó un ataque al corazón. Sus compañeros intentaron ayudarlo, había un doctor en la sala, pero el ataque fue fulminante y no se pudo hacer nada. Bienvenido al purgatorio, soy San Pedro.

Pablo: (se queda serio por un rato, no se aguanta más la risa, casi no puede hablar) al purgatorio… San Pedro… (se calma)ok, dame mi ropa y ya me pongo a trabajar, total, mi celular está quemado y… (se pone la mano sobre el pecho) ¡mi corazón! ¡Oh por Dios! ¡Mi corazón! Tócame, mira, no se siente nada.

Pedro: es lo normal

Pablo: ¿cómo que normal? ¡¿Cómo que normal¡?

Pedro: lo normal para alguien que murió hace 24 horas.

Pablo: esta broma ya no es divertida. No sé cómo lograron esto del corazón, pero no es divertido. ¿Dónde está la cámara? (se pone a buscarla por la oficina) ¿dónde está?

Pablo se desespera porque no encuentra nada, Pedro solo lo observa tranquilo y sereno. Pedro, se sienta frente a la computadora, Pablo se sienta en la otra silla, respira profundo.

Pablo: ¡no siento que respiro! Respiro, pero es como si no me llegara aire a los pulmones. ¡Me voy a morir! (parece que tiene un ataque de asma)

Pedro: ya le dije que es normal. Tranquilícese, ahora solo queda esperar.

Pablo: ¿esperar a qué? ¿esperar a qué?

Pedro: a que reúna los “amén” suficiente para ir al cielo.

Pablo: ¿Los “amén”?

Pedro: sí, las oraciones también cuentan siempre y cuando realmente oren por usted.

Pablo: no entiendo… no entiendo nada.

Pedro: es muy fácil, su novia puso una publicación en Facebook avisando de su muerte. Si llegamos a las 100,000 oraciones o los 100,000 amén que escriban sus amigos, usted se irá al cielo, sino será bien recibido en el infierno.

Pablo: ¿100,000? ¿la publicación está en mi muro o en el de ella?

Pedro: me parece que en la de ella.

Pablo: ¡Ay! pero mi novia tiene como quinientos amigos, nunca alcanzará esa cifra. Además, está media paranoica y todas sus publicaciones son privadas, si no la pone en modo público no la van a poder compartir. ¿Por qué tienen que ser 100,000? ni el bebé en fase terminal que publiqué llegó a ese número.

Pedro: bueno, según nuestro tabulador eso es lo que necesita por los pecados cometidos.

Pablo: ¿es muy malo el infierno?

Pedro: peor que como lo cuentan, pero no pierda la fe, lleva 203 amén y unas 20 oraciones, todavía le quedan 5 horas para llegar a la meta.

Pablo: ¿solo 203? no puede ser, yo soy muy popular en Facebook. Tengo 5,000 amigos, y muchos seguidores. ¿En cuánto tiempo junté esos 203 amén?

Pedro: en 23 horas, su novia fue rápido, publicó en cuanto se enteró de su muerte.

Pablo: ¡Nunca lo voy a lograr!! ¿Por qué hacen eso? No deberían, no es lógico… es absurdo que se tomen decisiones eternas por el número de aménes y por los me gusta

Pedro: (interrumpiéndolo) no, los me gusta no cuentan, ni las caritas tristes ni los corazones.

Pablo: ¡es injusto!!

Pedro: esa es una queja que recibimos a menudo. Ya la pasamos al jefe, pero él dice que es libre albedrío. Usted tuvo la oportunidad de portarse bien y de irse directo al cielo, en cambio decidió… bueno, no querrá escuchar una lista de todos los pecadillos cometidos ¿o sí?

Pablo: no, no es necesario. Sé que no soy una santa paloma.

Pedro: ya lo ve, la decisión fue suya, ahora solo queda esperar a que los amigos intercedan por usted. Antes era un trabajo que realizábamos a través de los santos. Las personas iban a la iglesia, le rezaban al santo preferido y hacíamos el recuento después de varios años. Ahora con Facebook todo es más fácil y rápido. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos.

(Silencio)

Pablo: ¿Puedo saber qué publicó mi novia?

Pedro: claro, aquí lo tengo (señalando a la computadora) ella publicó: El amor de mi vida ya está en un mundo mejor. Te amo a pesar de todo. Amén.

Pablo: ¿Sólo eso?

Pedro: Solo eso

Pablo: pero, la redacción es pésima. Se nota que no sabe nada de mercadotecnia por Dios, nunca voy a logra ir al cielo con ese texto, por lo menos hubiera puesto “dale like y escribe amén por el eterno descanso del alma de Pablo, mi único y gran amor” o “te pido un amén por este gran hombre amoroso y único”. ¿Puedo ver la foto que puso?

Pedro: no hay ninguna foto.

Pablo: ¡qué!! ¡sin foto! Pero le he dicho miles de veces que debe poner fotografías siempre. Ella no entiende el poder de la imagen que vale más que mil palabras. Si tan sólo hubiera puesto esa foto en donde estábamos meditando… claro que la meditada duró lo que se tardó su amiga en tomar la foto, pero nos veíamos tan espirituales.

(Silencio)

Pedro: solo queda esperar, en unas horas más se decidirá su futuro. Y al decir futuro digo eternidad. Le deseo la mejor de las suertes. Tengo que atender a otros muertos, le pido por favor que espere un poco, regreso en unos minutos.

Sale, Pablo se mueve para ver la computadora, Pedro regresa.

Pedro: Y por favor, no vaya a tocar la computadora, los muertos lo tienen prohibido.

Pablo asiente resignado. Pedro sale. Pablo se observa la túnica, camina, observa que no venga nadie, hace todo lo posible por situarse frente a la pantalla. Comprueba que está solo, se acerca a la pantalla, da un grito, se calla en seguida

Pablo:¡Es el Facebook de Dios!!! Es el facebook de Dios y tiene… 7,400 millones de amigos… 7,401.. 7,399… ¡Todos somos amigos de Dios!!! ¡Mi novia está conectada!! tengo que decirle que edite su publicación, solo le voy a mandar un mensaje…

Escribe algo, lo envía,se oye la voz de Pedro que está cantando, Pablo se quita de la computadora y se va a su silla, finge que está dormido.

Pedro: (entrando) disculpa la tardanza. ¿Te aburriste mucho?

Pablo: no, no, todo bien. ¿Mucho trabajo?

Pedro: lo de siempre. Veamos cómo va tu conteo. (Pedro ve la pantalla de la computadora y grita) ¿Qué hiciste?

Pablo: ¡nada!

Pedro: ¿cómo que nada? ¡nos bloquearon el face! ¿qué hiciste?

Pablo: ¿bloqueado? ¡no puede ser solo envíe un mensaje!

Pedro: ¿enviaste un mensaje? ¿enviaste un mensaje desde la cuenta de Dios? ¿no te dije que estaba prohibido tocar la computadora?

Pablo: pero, es que, yo solo, solo le mandé un mensajito a mi novia para que cambie la redacción de su publicación para poder ir al cielo. No entiendo por qué bloquearon la cuenta. ¡No me han bloqueado a mí con la cantidad de tonterías que publico al día! ¿Eso es malo?

Pedro: Malísimo, ahora te irás directo al infierno. ¡Yo tendré que decirle al jefe lo que pasó!! Y todos los que se mueran desde hoy hasta que Zuckerberg nos desbloquée la cuenta también se irán al infierno.

Pablo: ¿Por qué?

Pedro: ni idea, ese Zuck no le explica nada a nadie y hace lo que se le antoja con sus reglas. Y una de ellas fue que de la cuenta de Dios no debían salir mensajes privados.

Pablo: ¡no! ¿Por qué nos iremos al infierno todos?

Pedro: porque no sabremos quién alcanzó los amén y las oraciones suficientes y quién no.

Pablo: ¿Y no hay nada que podamos hacer? ¡no me quiero ir al infierno!

Pedro: ¿y crees que yo quiero decirle al Jefe que otra vez estamos incomunicados?

Pablo: podemos… podemos… ¡podemos investigar en Youtube! Seguro que en algún vídeo explican cómo desbloquear y todo eso.

Pedro: ya lo intentamos una vez, por poco y nos cierran la cuenta para siempre. Y si eso sucede Dios… bueno, digamos que no querrás verlo enojado, ya sabes lo que pasó con el diluvio, la torre de Babel, Sodoma y Gomorra…

Pablo: ¡No me quiero ir al infierno!! debe de haber alguna manera de solucionarlo. ¡Por favor!!! ¡Por favor! Te lo ruego, déjame entrar a Youtube.

Pablo intenta tocar la computadora, Pedro lo intercepta. Lo avienta.

Pedro:¡no! Ya no muevas nada! ¡no quiero más problemas con eso!! Resígnate y acepta tu destino.

Pablo: No!! no puedo hacer eso. En Youtube está la respuesta, lo sé, lo presiento… Todo está en Youtube, todo!!

Pablo sigue queriendo llegar a la computadora, Pedro lo evita, coreografía de pelea, con comentarios ad libitum. Por momentos parece que Pablo ganará, pero Pedro se recupera, inmoviliza a Pablo, lo avienta, Pablo se golpea en la cabeza, queda en la misma posición que cuando se electrocutó. Se apaga la luz. Se prende y los actores ya traen su pantalón puesto.

Pedro: Pablo! Pablo! Pablo ¿estás bien? Despierta.

Pablo abre los ojos.

Pablo: Dejame, todo está en Youtube!!

Se incorpora atolondrado, no sabe muy bien dónde está. Va hacia la computadora, se da cuenta de que trae su pantalón. Se toca el corazón. Respira profundo.

Pablo: ¿estoy en el infierno?

Pedro: hombre! Está bien que no te guste el trabajo, pero decir que estás en el infierno es demasiado.

Pablo: (se da cuenta que está vivo) estoy bien! ¡estoy bien! Mira, siente mi corazón ¡estoy vivo! ¡Milagro! Es un milagro. Y te perdono por todo. Eso de no dejarme entrar al cielo fue una verdadera lección. Yo de ahora en adelante haré puntos buenos porque no quiero depender de tanto amén. ¡100,000 en ¿qué? ¿Dos días? Es una locura.

Pedro: Lo mejor será que te tomes el día, ve al doctor y que te revisen bien porque pareces un poco (hace signo de que Pablo está loco)

Pablo: sí, sí voy al doctor, y con mi novia a enseñarle un poco de redacción, solo por si acaso se llega a necesitar… y tira esto a la basura (le da el celular). Prometo que no volveré a tocar una cosa de esas en mi vida…

Pedro: (al público) lamento la espera, mi compañero está un poco… enfermo. En seguida los atenderemos….

Se apagan las luces

Fin

Las palabras son mi medio de expresión y a través de ellas busco aportar valor al mundo. Entré al mundo teatral, al reducido mundo teatral de Guadalajara Jalisco, en 1996, actúe en varias obras durante poco más de 15 años, pero en el 2012 decidí que quería escribir, crear esas historias que emocionen a las personas, que toquen corazones, que hagan soñar.

Comencé con obras cortas, y tengo la fortuna de que casi todos mis textos se han representado, algunos en países como Argentina, Chile, Uruguay y España.

Mi sueño es vivir completamente de la venta de mis libros, ebooks o de las palabras que comparto en mi blog. Si vas a poner este texto para una presentación profesional por favor escríbeme a contacto@taniaruizg.com para ponernos de acuerdo con el porcentaje de regalías.

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